Citroën celebra tres décadas de uno de los modelos más emblemáticos de su historia: el Saxo VTS, un verdadero referente entre los deportivos compactos que supo combinar rendimiento, accesibilidad y placer de conducción como pocos.

Lanzado en 1996, el Saxo VTS nació con una premisa clara: ofrecer sensaciones deportivas puras en un formato liviano y ágil. Equipado con un motor 1.6 litros de 16 válvulas y 120 CV, junto a un peso de apenas 935 kg, este pequeño hatchback logró una relación peso/potencia que lo convirtió rápidamente en uno de los autos más divertidos de su segmento.

ADN deportivo desde sus orígenes:

Para entender el espíritu del Saxo VTS hay que remontarse al Citroën AX, modelo que sentó las bases del concepto de deportivo liviano dentro de la marca. El Saxo tomó esa herencia y la perfeccionó, tanto en diseño como en comportamiento dinámico.

Su estética, desarrollada con la participación del diseñador italiano Donato Coco, se caracterizó por detalles específicos como pasos de rueda ensanchados, paragolpes deportivos y una silueta compacta que transmitía dinamismo incluso detenido.

Pero donde realmente brillaba era en la conducción: dirección precisa, tren delantero eficaz y un eje trasero ágil que hacía del Saxo VTS un auto ideal para rutas sinuosas y manejo deportivo.

Prestaciones que lo convirtieron en leyenda:

El conjunto mecánico del Saxo VTS le permitía alcanzar los 205 km/h de velocidad máxima y acelerar de 0 a 100 km/h en poco más de 8 segundos, cifras más que destacadas para su época dentro del segmento.

Además, su caja manual de cinco velocidades y su bajo peso lo convertían en un vehículo extremadamente reactivo, pensado para quienes buscaban sensaciones reales al volante.

Protagonista en la competición:

El Saxo VTS no solo dejó su huella en la calle, sino también en el automovilismo. Fue protagonista en distintas categorías como rally, rallycross y competiciones monomarca organizadas por la propia Citroën.

Estas copas sirvieron como semillero de talentos, formando a pilotos que luego trascenderían a nivel internacional. Incluso nombres como Sébastien Loeb dieron sus primeros pasos en este tipo de vehículos, consolidando al modelo como una verdadera escuela de conducción deportiva.

Un clásico que sigue vigente:

Hoy, 30 años después, el Saxo VTS es considerado un vehículo de colección. Su escasez en buen estado y su legado deportivo lo transformaron en un objeto de deseo para fanáticos y coleccionistas.

Fabricado hasta 2003, el modelo logró mantener su esencia a lo largo del tiempo, adaptándose con pequeñas evoluciones sin perder su identidad original.

Un legado que trasciende generaciones:

Con este aniversario, Stellantis —actual grupo al que pertenece Citroën— pone en valor uno de los modelos que mejor representó el espíritu deportivo accesible de la marca.

El Saxo VTS no fue solo un auto: fue una filosofía. La de demostrar que no se necesita una gran potencia para generar grandes emociones, sino un equilibrio perfecto entre peso, mecánica y pasión por conducir.

Redactado por Nehuen Peralta.

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