El 14 de abril de 1998 quedó marcado como una fecha histórica para el automovilismo argentino. Ese día, la Formula 1 disputó por última vez el Gran Premio de Argentina en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez.
La competencia, correspondiente a aquella temporada, tuvo como ganador al alemán Michael Schumacher, quien se impuso con Ferrari en una carrera que marcó el final de una era para el país dentro de la máxima categoría.
El podio lo completaron el finlandés Mika Häkkinen, con McLaren, y el británico Eddie Irvine, también representante de Ferrari.
Un circuito histórico:
El Autódromo Oscar y Juan Gálvez fue durante décadas uno de los escenarios emblemáticos del calendario de la Fórmula 1. Su presencia en el campeonato contribuyó a consolidar la pasión por el automovilismo en Argentina y a posicionar al país dentro del mapa internacional del deporte motor.
La edición de 1998 significó la despedida de la categoría en territorio argentino, luego de varias etapas en las que el país supo ser sede habitual del campeonato.
Una ausencia que se extiende en el tiempo:
Desde entonces, Argentina no volvió a recibir una fecha de Fórmula 1, acumulando ya 28 años sin presencia en el calendario oficial.
A lo largo de los años, distintos proyectos e iniciativas buscaron concretar el regreso de la categoría, aunque hasta el momento ninguno logró materializarse.
La ausencia prolongada no ha disminuido el interés del público, que continúa mostrando una fuerte conexión con la Fórmula 1 y mantiene vigente el deseo de volver a ver a la categoría en suelo argentino.
Un recuerdo que sigue vigente:
A más de dos décadas de aquella última carrera, el Gran Premio de 1998 permanece en la memoria de los aficionados como el último capítulo de una historia que supo tener grandes momentos.
El paso del tiempo no ha hecho más que reforzar la expectativa por un eventual regreso, en un país donde el automovilismo sigue siendo una de las disciplinas deportivas más populares.
Redactado por Nehuén Peralta.

