El Gran Premio de Canadá 1998 quedó grabado en la historia de la Fórmula 1 por una acción que todavía genera debate. El protagonista fue Michael Schumacher, entonces piloto de Ferrari.
Tras realizar una parada en boxes en el circuito Circuit Gilles Villeneuve, el alemán regresó a pista y, en plena reincorporación, cruzó su Ferrari de manera agresiva cerrándole el paso a Heinz-Harald Frentzen, que no tuvo espacio para evitar la maniobra y terminó fuera del trazado.
La escudería Williams llevó el caso ante los comisarios y solicitó la descalificación del piloto alemán, argumentando que la acción había sido peligrosa. Sin embargo, la sanción aplicada fue un “stop and go” de diez segundos.
Lejos de afectar su rendimiento, Schumacher logró recuperarse, retomar el liderazgo y finalmente ganar la competencia.
Un episodio que dividió opiniones. La maniobra abrió un fuerte debate en el paddock y en la prensa internacional. Para algunos, fue una muestra más del carácter competitivo y agresivo del alemán. Para otros, un exceso que puso en riesgo la seguridad.Más de dos décadas después, el episodio sigue siendo recordado como uno de los momentos más controvertidos de la Fórmula 1 moderna.
